Quiero re-iniciar mi blog después de un largo tiempo para escribir esta pequeña nota porque creo que puede ayudar a otras personas a mejorar la estructura y jerarquización de su aprendizaje y lectura. Hablo desde mi experiencia personal donde recopilo y aprendo de distintos medios, desde libros (actualmente estudio tres en paralelo), blogs, artículos, papers, podcasts, youtube’s, clases… cursos y hasta redes sociales desde las más sesgadas hasta X o Reddit.
Puede que algunos sufran el mismo problema que yo…
La retención y procesamiento de la información, para que después se convierta en parte cognitiva y ayude a crear el criterio necesario y buscado.
Mi experiencia con el “segundo cerebro”
En mi caso, llevo 4 años utilizando una herramienta que considero básica en mi flujo de trabajo diario… Obsidian. Es gratuita y funciona en todos los dispositivos y la conocí después de estudiar el libro «Crea tu segundo cerebro» de Tiago Forte… Sumamente poderoso repleto de información que todavía me sorprende cómo estos temas no se enseñan desde el colegio o al menos en los primeros semestres universitarios, porque su explicación es clara y muestra cómo puede ayudar la implementación de un sistema de gestión del conocimiento.
Por eso invito a todos quienes quieran mejorar su comprensión y crecimiento —intelectual, profesional, académico, social y financiero— a que lo busquen y lo estudien. En mi caso, todo lo que aprendo está subordinado a lo financiero y espiritual y cada libro, cada curso, cada información que interiorizo la instrumentalizo para mis negocios, porque me ayuda a entender mis flujos de trabajo y diarios en mi conexión con mi maestro desde nuevas perspectivas.
La evolución de mi sistema personal
Un sistema de aprendizaje no es estático; este cambia según los contenidos y los objetivos que se quieran alcanzar con ese conocimiento. Mi proceso ha cambiado muchísimo desde el inicio en el colegio con mi «sistema» rudimentario de resaltadores y notas en mis libros hasta hoy… que después de pasar por distintos métodos, llegué a uno que me entusiasma mucho con y con el que he ido jugando por poco más de 2 años. No digo que sea el mejor ni el definitivo; porque esta en constante cambio pero es mi proceso que está en mejoras constantes.
Incluso me sucede que no puedo dormir si no me siento bien con alguna solución a alguna deficiencia personal que detecto. Esa autocrítica diaria que me obliga a ajustar y evolucionar. Para mí, ser no tan malo que ayer pero un poco mejor que mañana es una necesidad vital (¡Gracias mi Viejo!).
El riesgo del “cementerio de información”
Uno de mis mayores temores es acumular información sin darle uso. Ese “cementerio de información” es común más de lo que se cree en quienes leemos y estudiamos los temas que nos apasiona; Y para evitarlo, encontré soluciones parciales en estos autores:
- Tiago Forte con su método P.A.R.A.
- David Allen con su método G.T.D. («Getting Things Done» o en español «Organízate con eficacia«)
Pero todos subordinados a
- Niklas Luhmann con su El Método Zettelkasten, (quien en los 50’s lo toma de Conrad von Gesner del siglo XVI) personalmente creo que son los verdaderos genios de la auto gestión del conocimiento.
Como algo adicional también puedo citar a James Clear con sus «Hábitos Atómicos«, que a pesar de no compartir por completo de su tesis; estoy convencido que podría ser una buena forma inicial para aquellos que dese mejorar en sus rutinas diarios.
Pero aquí debo hacer una aclaración porque aunque comparte la metáfora de lo “atómico” con el método Zettelkasten (algo pequeño, indivisible y fundamental), conceptualmente es distinto. Hábitos Atómicos no es un libro de gestión de información per se… más bien ayuda a muchas personas que al aplicar su método en un inicio le faciliten en crear esas rutinas sostenibles para el estudio; Sí bien es opcional, creo que bien vale la pena considerarlo si se quiere implementar prácticas diarias que eviten que el conocimiento se quede solo en teoría.
Reflexión final
Ojalá esta nota ayude a quienes siempre están en búsqueda de mejorar y entre muchas cosas… su capacidad de aprendizaje y puedan poner en práctica estos métodos en cualquier campo. Estoy convencido de que debería ser parte estructural de la educación inicial, desde los colegios, sin esperar que ningún Estado lo imponga.
La iniciativa debe surgir de cada uno y de las familias, para construir futuros más prósperos, con mejores ciudadanos que se conviertan en los líderes que se necesitan para un mejor futuro. Al final, la separación de clases sociales hoy no depende solo de lo económico, tal como lo demuestra Agustín Lage con su «Generación Idiota» sino sobre todo de lo intelectual, y así también las noticias diarias lo confirman.